Muro de los Lamentos de Jerusalén

El Muro de los Lamentos

Uno de los lugares que tuve en la cabeza para ver nada más llegar a Jerusalén fue el Muro de las Lamentaciones o Muro de los Lamentos. Un lugar que he visto millares de veces por la televisión, sobre todo cuando hablan de conflictos religiosos, y es que Jerusalén fue, es y será  una ciudad muy compleja a ese nivel, ya que tiene elementos muy importantes por parte de las religiones más importantes del mundo. Es una ciudad que impresiona con un fuerte componente espiritual, creas o no creas en algo.

En este caso, el Muro de los Lamentos es el lugar más sagrado del  judaísmo, es el único testigo que queda del gran Templo de Jerusalén. Su nombre en hebreo significa “muro occidental” y era uno de los muros de contención que rodeaba el Monte Moriá para soportar la construcción de la explanada donde se construyó el primer y el segundo templo de Jerusalén, en ese lugar hoy en día está la explanada de las Mezquitas para los musulmanes y explanada del templo para los judíos.

Panorámica del Muro de los Lamentos de Jerusalén

Panorámica del Muro de los Lamentos de Jerusalén

El templo de Salomón o primer templo fue construido en el siglo X a.c. y más tarde destruido por los babilonios. Vuelven a reconstruirlo Esdras y Nehemías a la vuelta del Exilio de Babilonia y lo vuelven a destruir los romanos en el año 70 d.c. después de una revuelta judía. Ese es el templo que aparece en el nuevo testamento ya hablando de la vida de Jesús de Nazaret.

Dicen que cuando el emperador Tito con sus legiones destruyó el templo sólo quedó una parte del muro exterior en pie. El emperador romano lo dejó para que los judíos tuvieran un amargo recuerdo de Roma, de ahí precisamente viene el nombre de Muro de los Lamentos. Pero los judíos atribuyeron este hecho a la promesa que Dios les hizo quedando siempre al menos una parte en pie del templo como símbolo de la alianza de Dios con el pueblo judío. Así el pueblo judío ha rezado frente al muro durante los últimos dos mil años, siendo el lugar más sagrado para ellos, al no poder acceder a la Explanada de las Mezquitas, que es el lugar más sagrado para todos.

El Muro de los Lamentos está separado por unas vallas para dar intimidad a la hora de los rezos, hombres en la parte izquierda y mujeres en la derecha, es lo que tienen las religiones…separan a los habitantes de la tierra normalmente, haciéndolos diferentes a ojos de sus dioses y catalogándolos a ojos de los hombre.

Por mi parte, no dejé pasar la ocasión de hablar un ratito con el Muro posando mi cabeza en sus piedras, introduje un papelillo escrito con mis más nobles deseos y dadas las circunstancias fue un momento especial que llevaré conmigo para siempre.

Posando super natural ;) con el Muro de los Lamentos al fondo

Posando super natural 😉 con el Muro de los Lamentos al fondo

Me despido de ti, hasta otro ratito. La paz sea contigo. Shalom.

2 comentarios
  1. Franklin Roberto Lamelas
    Franklin Roberto Lamelas Dice:

    Un lugar bendito habéis visitado y seguro sentiste una gran energía que llenó tu espíritu.

    ¡Muchas gracias por transportarnos a Jerusalén!

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    • Rocío Giráldez
      Rocío Giráldez Dice:

      Ha sido muy especial Franklin! Gracias por leer el blog. Iré colgando más detalles sobre Jerusalén, un día de estos tienes que ir si no lo conoces 😉

      Responder

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